24.02.10

8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer

Autor: Conchi Caruda
Càrrec de l'autor: Dones amb Iniciativa
Publicat a: Revista del Vallès

El Día Internacional de la Mujer reivindica, entre otros valores, la lucha de las mujeres por el reconocimiento en un mundo de hombres para proclamar la igualdad, respetando las diferencias.

 

Si bien se ha avanzado en la lucha por conseguir derechos fundamentales como es el de la igualdad en todos los ámbitos, no sucede por desgracia en algunos países en donde la mujer no se la considera como es debido, y en ocasiones ha de pagar con su propia vida por hechos que, en otros lugares con otras culturas, no se considerarían ni graves ni delictivos.

 

Si nos situamos en nuestro país a principios del pasado siglo y después de haber padecido continuas dictaduras, se instaura democráticamente la II República que va de 1931 a 1936. Durante este lustro cambiaron mucho los valores y las libertades, sobre todo las relacionadas con la mujer. Todo lo conseguido se convierte en humo con el Golpe de Estado llevado a cabo por el dictador y hemos padecido sus consecuencias hasta más allá de su muerte.

 

En la democracia que sigue a la dictadura, la mujer recupera algunos de sus derechos y le resulta más fácil la incorporación al mundo laboral y el de la cultura, tan necesarios para acceder en igualdad de condiciones a todos los ámbitos establecidos. No obstante aún queda camino para recorrer:

 

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Se ha de erradicar por completo la violencia de género, hemos de conseguir que no se produzcan agresiones ni muertes.

 

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Se han de evitar todos los abusos a los que por cuestión de sexo a veces la mujer está sometida.

 

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Profesionalmente, igualdad laboral y salarial.

 

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Conseguir el reconocimiento a todas las mujeres que realizan un trabajo, dentro o fuera del hogar.

 

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Hay que ratificar el “no” a cualquier intención de recorte en el actual sistema de pensiones de viudedad. El gobierno siguiendo en su línea de rebajar derechos, ha propuesto que si las viudas trabajan o están en disposición de hacerlo, esto sería un supuesto para cambiar las actuales condiciones de la pensión. Que dejen a las viudas tranquilas y se preocupen de reformar las pensiones vitalicias que cobran algunos excargos políticos, altos cargos directivos, etc….

 

En esta sociedad de hombres y mujeres hemos de velar para que un futuro todo sea más justo, que las actuales y futuras generaciones sean educadas con unos principios y valores que ayuden a la igualdad, independientemente de nuestra condición o sexo.