22.09.09

Ciclos formativos y bachillerato ¿Dónde están las plazas?

Autor: Conchi Caruda
Càrrec de l'autor: Dones amb Iniciativa
Publicat a: Revista del Vallès

Próximamente comenzarán el nuevo curso, si no lo han hecho ya, los alumnos y las alumnas que han tenido la “suerte” de ser admitidos en los institutos de nuestra comarca, y que espero que sepan aprovechar la oportunidad de formarse que les ofrece nuestro sistema público.

 

Esta suerte no la tendrán las 567 personas que en Granollers no han obtenido una plaza para cursar la educación postobligatoria (ciclos de formación profesional y bachillerato) en nuestros centros de formación. En esta ocasión, como viene ocurriendo cada septiembre desde ya hace años, la demanda ha superado con creces a la oferta; situación ésta que debería haber estado prevista en la planificación de nuestro sistema educativo si tenemos en cuenta la importancia de la necesidad de formación de nuestros jóvenes para hacer frente al futuro laboral tan crítico que les espera. Los datos que en estas últimas semanas han ido apareciendo en los medios así lo demuestran: la crisis económica y el riesgo de exclusión social, en forma de precariedad laboral y de paro, afectan más y durante más tiempo a los colectivos con menor nivel formativo.

 

Bien es cierto que estas más de quinientas personas que han quedado fuera del sistema educativo público pueden optar por los centros privados o desplazarse a otros centros de fuera de la ciudad. Ésta no obstante no es una solución admisible por obvios elementos económicos y de movilidad. Es imprescindible, y garantía de cohesión social y de igualdad de oportunidades, que el sistema público de proximidad cubra la demanda formativa existente y se adapte año tras año a unas necesidades sociales cada vez mayores y que evolucionan con el tiempo al ritmo que lo marcan la sociedad y el mercado laboral.

 

Ante la gravedad del asunto, nos vemos obligados a pedir a los responsables del Departamento de Educación que se pongan las pilas de una vez por todas y apuesten en serio por el futuro de nuestros jóvenes. Un futuro que pasa – y así lo dicen una y otra vez estos mismos responsables – por un sistema educativo público al que todos y todas tengan acceso en igualdad de condiciones.

 

Porque un país sin la cultura y la formación adecuadas es un país hipotecado y sin futuro.