12.02.01

Dos caras de la misma moneda

Autor: Joan Saura

Publicat a: La Vanguardia
El nombramiento como conseller en cap de Artur Mas no es una decisión ni fortuita ni casual, sino el calculado i último (hasta el momento) golpe de mano de Pujol, con el claro objetivo de definir el mismo el futuro postpujolista. Los retos a superar por éste son la de su propia sucesión en unas elecciones en condiciones adversas y con la izquierda que parte como favorita; el segundo reto poner fin a la competencia casi fraticida por el reparto del poder en el si del Govern i de CiU. Las cartas con las que juegan son variadas, pero hay que destacar dos. La primera es la crisis de coalición que viven los partidos gobernantes, incapaces de afrontar su relevo ya no de una manera transparente sino simplemente ordenada. La segunda, que deriva de la primera, es la de un Govern que no gobierna, también en crisis, más pendiente del día después que del día a día. El contrincante es Duran, sin pretensión alguna de dar el brazo a torcer, y con una mano de cartas marcadas por el reparto del cas Pallerols y más recientemente por el caso de turismo. Pujol calcula que a la corta todos pierden, pero el computo de puntos se dará de aquí dos o tres años, y de aquí a por aquel entonces ya se verá.

El planteamiento de hecho es muy claro, y no habría motivo para censura si se tratase de un simple i intrascendente juego de cartas. Pero lo que esta en juego son las políticas concretas que nos afectan como ciudadanos i ciudadanas. Y la distracción en las tareas de gobierno que conlleva estar sometido a las necesidades de reparto de poder de un partido no es una buena tarjeta de presentación para ningún gobierno. Y por supuesto que no es un buen ejemplo que alguien designe a su sucesor, otorgándole plenos derechos sin dejar a la ciudadanía que elija, sin que proceda la moción de confianza de rigor.

El último interrogante por cerrar, son las diferencias programáticas e ideológicas de Mas y de Duran. Todo parece indicar que las trifulcas internas de la coalición no han obedecido a diferencias sobre el apoyo dado a la nueva ley de estrangería; no hemos podido asistir a diferencia alguna en el posicionamiento respecto al Plan Hidrológico Nacional y al modelo de desarrollo territorial; y la política de prevención de las vacas locas aparenta continuidad. Incluso en un tema como el recíproco apoyo con PP, Mas i Duran admiten su dependencia y coincidencia. La motivación en la elección se reduce por tanto a una simple opción de lucha de poder, siendo uno y otro caras de una misma moneda, o lo que es lo mismo, caras de una misma política.

Des de Iniciativa per Catalunya-Verds nuestra apuesta se sitúa en definir políticas alternativas a las que representa el dúo, que se convierte en trío con el sempiterno e inestimable apoyo del PP. Y se nos antoja imposible definir esto con los protagonistas de las políticas actuales, con gobiernos de concentración que aspiren a una herencia adulterada, o a la continuidad parcial de estos veinte años de pujolismo. Nuestro compromiso está en respuestas de izquierdas y verdes a los problemas concretos. Políticas diferentes, en materia laboral, en política alimentaria, en política hidráulica o de transporte, en política de apoyo a la migración, en las guarderías, en las escuelas, o en la redefinición global de las políticas familiares. Respecto a la cara por la que se decanta la caída de la moneda, tan solo una petición; que sea transparente, que sea democrática, y que por lo menos en estos dos años no nos cansemos de tanto verla.