08.03.13

Sin mujeres no hay cambio social

Autor: Conchi Caruda
Càrrec de l'autor: Responsable de Dones amb Iniciativa de Granollers
Publicat a: Revista del Vallès

El 8 de marzo es el Día de las mujeres trabajadoras, o sea, de todas las mujeres. Porque las mujeres trabajamos, con o sin remuneración, en todos los ámbitos de la vida: En las empresas, en la casa, con la familia... Desgraciadamente, aunque los tiempos avancen y la sociedad, teóricamente, se modernice, las mujeres seguimos empleando el triple de horas de nuestro tiempo, respecto a los hombres, en el cuidado de la casa, de los hijos o de nuestros mayores. Y en la empresa los datos son aún más alarmantes, con salarios hasta un 25% más bajos para el mismo puesto, con penalizaciones y desincentivos a la maternidad, y con tasas de precariedad, temporalidad y flexibilidad mucho más elevadas que las masculinas.

Con la situación económica que vivimos, que no es una crisis, sino que se trata de una estafa y un saqueo delirante de los bolsillos de las trabajadoras y los trabajadores a escala internacional, no han tardado en aparecer los aprovechados ideológicos, que pretenden devolver a la mujer al ostracismo del cuidado de la casa y limitar su presencia en la esfera pública y laboral. Es pues un reto que debemos afrontar las mujeres de todas partes y de todas las ideologías, el de no ceder ante las presiones de quiénes nos quieren echar del mercado laboral, de quiénes pretenden hacernos creer que valemos menos, o de quiénes pretenden señalarnos, en una muestra de cinismo sin límite, como culpables de la situación actual.

Llevamos décadas oyendo discursitos sobre la igualdad laboral y la importancia de la incorporación y la liberación de la mujer en la sociedad moderna, pero desde las esferas políticas no se ha hecho nunca lo suficiente para garantizar esta “revolución” social, y en algunos casos se ha pretendido desandar el poco camino recorrido. Tampoco se ha apoyado esta lucha por la igualdad desde los ámbitos privados, donde las estructuras patriarcales y los discursos abiertamente machistas, fuertemente arraigados en grandes capas de la sociedad catalana y española e incluso en parte de los Diputados del Congreso, siguen dominando el proceder de nuestras vidas.

Sin las mujeres no habrá cambio social, ni salida de esta crisis-estafa. Sin nosotras, que somos más de la mitad del país, sin nuestra fuerza de trabajo ni nuestra implicación, no habrá sociedad que avance, ni ningún tipo de cambio económico o de modelo productivo. Resulta pues imprescindible la incorporación de las mujeres a todos los ámbitos de la cotidianidad, en perfecta igualdad de oportunidades y de condiciones, para garantizar que todo el talento, la fuerza y la capacidad del país reman en la misma dirección.

Y para ello, necesitamos políticos que crean en esta “revolución”, pero no solamente de boquilla, sino también en la práctica, pero no solamente el 8 de marzo, sino todos los días del año. ICV reivindicamos el desarrollo de unas políticas de igualdad efectivas y una mayor dotación de los servicios públicos, que deben garantizar esa igualdad, y reafirmamos más que nunca nuestro compromiso sincero por la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres, sean coyuntuales o estructurales.

Mujeres que lucháis y trabajáis cada día para salir adelante, feliz 8 de marzo todos los días.