26.07.08

ZAPATERO Y LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

Autor: Joan Herrera, diputat d'ICV al Congrés

Publicat a: El País
Camino de los cien días de Gobierno Zapatero, a éste hay que reconocerle una virtud: ha conseguido la cuadratura del círculo.

José Luis Rodríguez Zapatero es un líder con un relato bien distinto al de otros líderes socialistas. Lo pudimos ver en el debate de investidura. Construye un relato mucho más de izquierdas que el de anteriores presidentes, apelando a la protección de los más débiles, detectando el principal reto de cualquier sociedad, la igualdad entre hombres y mujeres, e incluso asumiendo el reto del cambio climático. Su puesta en escena cuida lo simbólico des de un lenguaje en el que apela a que un país decente debe proteger a los más desfavorecidos, a la incuestionable fuerza simbólica y política de un gobierno compuesto en su mayoría por mujeres o el hecho que tengamos por primera vez una ministra de defensa. Esta imagen contrasta con el anquilosamiento de una de las derechas más antiguas y antipáticas de toda Europa.

Al lado de esta imagen está una política efectiva y real a veces reñida con ese relato. En la legislatura de la ley de dependencia el primer gasto social fue el cheque-bebé. Y en el inicio de ésta el principal gasto ha sido repartir 400€ sin ningún criterio. A esto se le une que las medidas económicas, fiscales, energéticas o de modelo se han pactado con CiU e incluso con el PP.

También buen ejemplo de ello es la política ambiental. Después de un discurso comprometido en la lucha contra el cambio climático, se supeditan las políticas ambientales a las agrícolas, en vez de reformar la acción de gobierno en ministerios tan insensibles como el de Fomento, el de Industria o el de Economía. Bajo este esquema, Zapatero combina un relato de izquierdas con una política socio-económica liberal, reñida en lo substancial con su discurso, pero viable por el contexto global en el que nos viene a vender que sólo hay una política económica posible.

Hay por tanto un relato de izquierdas que hace de Zapatero algo atractivo para muchos votantes de izquierdas, y una política efectiva de cheques y desgravaciones fiscales que atrae aquellos que quieren que no cambien mucho las cosas. A estos dos se le suma un tercer factor, novedoso, que le permite no solo cuadrar el círculo, sino entrar en determinados segmentos de centralidad en la política española. Existe en el PSOE un discurso recentralizador que aparca la España plural para poner el acento en una pretendida solidaridad que puede acabar significando uniformidad. El discurso de la España plural que vaticinaba una concreción en la construcción federal del Estado hoy no tiene ninguna concreción. Por el contrario, empezamos a ver en los discursos la necesidad de recuperar competencias para el Estado, obviando que ha sido la mayor autonomía la que ha generado más oportunidades.

Pero dicha cuadratura del círculo tiene algo perverso. No nos permite avanzar ni desde una perspectiva social ni ambiental ni federal ya que perpetúa un determinado modelo de crecimiento. Es por tanto fundamental, no sólo hacer un diagnóstico correcto, sino definir un espacio de exigencia des de la izquierda que recupere la dimensión pública de las políticas, en la que lo estético no haga invisible lo injusto, y donde un avance hacia un estado laico y federal se vuelva a situar en la agenda.