Joan Herrera denuncia la “falta de valentía” del Gobierno al no apoyar una PL de ICV sobre fiscalidad ambiental

La proposición de ley, impulsada junto a WWF España, EA, Greenpeace y CCOO, preveía nuevos impuestos sobre la energía nuclear, el vertido y la incineración de residuos y las bolsas de plástico

El portaveu d'ICV al Congrés, Joan Herrera, durant la seva intervenció en el debat de l'Estat de la Nació el 12 de maig del 2009

El diputado y portavoz de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) en el Congreso, Joan Herrera, ha denunciado hoy en la Cámara  Baja la “falta de valentía” del Gobierno del PSOE que no ha apoyado una proposición de ley  sobre fiscalidad ambiental impulsada junto a WWF España, Ecologista en Acción, Greenpeace y CCOO, que preveía nuevos impuestos sobre la energía nuclear,  el vertido y la incineración de residuos y las bolsas de plástico, entre otras iniciativas.

 

“Hoy es una tarde negra, el Gobierno decidió no cambiar el patrón de crecimiento bajo el principio de quien contamina paga como ha adoptado la UE y como ya están adoptando muchos países de nuestro entorno”, ha lamentado Herrera, que ha censurado al presidente Zapatero por su “insensibilidad” en materia de ingresos y por “no modernizar la economía española con un cambio en las bases del patrón de nuestro crecimiento”.

 

“Hoy no aprobar una fiscalidad ambiental es ser antiquísimo y mucho más con la crisis energética que se nos viene encima”, ha enfatizado Herrera, que ha criticado que el Gobierno “no quiera aplicar el principio de quien contamina paga” como lo están aplicando muchos otros países europeos.

 

“Quiero denunciarlo, quiero denunciar la falta de valentía de un gobierno que se reclama de izquierdas pero que es el único país de Europa que no entra en la política de ingresos”, ha sentenciado Herrera, que ha añadido que “vamos muy mal con este Gobierno que ignora esta iniciativa de fiscalidad progresiva”.

 

“Es vergonzoso e insultante que un yate privado no tenga que pagar ni impuesto de circulación ni impuestos por llenar el depósito con carburante”, ha enfatizado Herrera.

 

Contenido de la Proposición de Ley

La PL defendida hoy por IU-ICV  contemplaba además de nuevos impuestos sobre la energía nuclear, el vertido y la incineración de residuos y las bolsas de plástico, modificaciones en los ya existentes sobre hidrocarburos, matriculación, impuesto de sociedades, IRPF e IVA. Por lo que respecta a las haciendas locales, se proponía modificar las tasas de residuos, el impuesto de circulación, el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras y el Impuesto de Actividades Económicas (IAE).

 

El objetivo fundamental y prioritario de la propuesta era modificar comportamientos de los ciudadanos y las empresas en el consumo de bienes y servicios, sustituyendo los de mayor impacto ambiental y emisiones de CO2, por otros de menor impacto y más eficientes energéticamente. También se buscaba promocionar sistemas de transporte y usos del suelo "más sostenibles" con transporte público y vehículos menos contaminantes, rehabilitación, agricultura más sostenible, energías renovables e inversiones ambientales.

 

Algunas de las modificaciones que se proponía introducir en los impuestos actualmente existentes son:

 

 -          En el impuesto sobre hidrocarburos se elimina la exención que hasta ahora tenía para los vuelos domésticos, se aumentan las tarifas del fuelóleo y se busca la convergencia de tipos entre el gasóleo y la gasolina.

 -          En el impuesto sobre determinados medios de transporte (matriculación), se elimina la exención del impuesto de la que disfrutaban hasta ahora todas las embarcaciones de recreo y las aeronaves. En los vehículos y motocicletas se refuerza el vínculo entre el tipo impositivo y las emisiones de CO2, aumentando el número de categorías existentes y tomando en consideración otras formas de contaminación por medio de las categorías euro.

 -          En el Impuesto de sociedades, se introducen deducciones para inversiones de ahorro de energía y agua y en gastos para favorecer la movilidad sostenible de sus trabajadores.

 -          En el IRPF, se introduce una deducción por adquisición de abonos de transporte público por parte de los trabajadores.

 -          En el IVA, se aplicaría el tipo normal en vez del reducido a servicios como la fumigación de plantaciones o el transporte aéreo y se aplicaría, sin embargo, el IVA reducido a las rehabilitaciones y viviendas protegidas.

  

Los nuevos impuestos (estatales) que se crearían son:

 -          Un impuesto sobre la energía nuclear y el almacenamiento de residuos radiactivos, cuya recaudación se destinaría en parte a un fondo para el desarrollo alternativo de las zonas donde se ubican las centrales.

 -          Un impuesto sobre el vertido y la incineración de residuos, cuyos ingresos se cederían a las CC.AA. y del que se excepcionan las CC.AA. que ya lo tienen establecido.

 -          Un impuesto sobre las bolsas de plástico de un sólo uso, similar al establecido por Irlanda.

 -          Un impuesto sobre el cambio de uso del suelo, cuya finalidad es desincentivar la urbanización excesiva gravando las actuaciones de nueva urbanización y favoreciendo un urbanismo compacto. La recaudación se destinaría al Fondo para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad creado por la ley 42/2007.

 -          Un impuesto sobre sustancias de elevado nivel de preocupación, como las clasificadas por la normativa como carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción, para favorecer el consumo de sustancias alternativas menos dañinas para la salud humana y laboral.

  

Por lo que respecta a las haciendas locales se modificarían en el siguiente sentido:

  

-          Las tasas de residuos se definirían con criterios ambientales.

 

-          Los tipos del IBI se modularían en función del certificado energético del edificio y la segunda residencia tendría un recargo.

 

-          El impuesto de circulación se modularía también según las emisiones de CO2 y las categorías euro.

 

-          En el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras se diferenciaría entre las de suelo urbano consolidado o edificado y las unifamiliares y se bonificaría el aprovechamiento de aguas grises. Similar diferenciación se aplicaría en el impuesto de plusvalías.

 

-          Se define un impuesto sobre la pernocta, que gravaría la estancia en alojamientos turísticos, que se podría aplicar voluntariamente por parte de los ayuntamientos.

 

-          En el IAE se eliminaría la bonificación que ahora tienen las empresas alejadas del casco urbano, que actualmente carece de sentido, y se bonificaría a empresas con transporte colectivo o plan de movilidad, o con sistema de gestión ambiental EMAS.